Una y otra vez vuelven a revivir el horror. Pero no lo hacen para autocompadecerse sino con la intención de que la sociedad tome conciencia de las consecuencias graves que puede acarrear una relación basada en la violencia. Ese fue el compromiso que asumieron Jorge Taddei y Beatriz Regal, padres de Wanda Taddei, quien murió quemada. Se sospecha que su pareja, Eduardo Vázquez, ex baterista de la banda Callejeros, le prendió fuego. El caso continúa bajo investigación y Vázquez sigue detenido.

El hecho ocurrió el 10 de febrero de 2010. Wanda agonizó durante 11 días, pero su cuerpo no resistió la gravedad de las quemaduras y murió. Desde un primer momento la familia de la joven, que tenía 29 años, acusó a Vázquez y no creyó en la proclamación de inocencia del músico.

"Lo que le pasó a Wanda se multiplica en miles de hogares en el país. Es importante la movilización de la sociedad porque la violencia doméstica está muy generalizada, y es necesario que se creen más hogares de contención para las mujeres maltratadas y que los distintos estamentos gubernamentales tengan una participación más activa en esta problemática", resaltó Jorge.

"Nosotros participamos en movilizaciones, en concentraciones, y también en conferencias o mesas paneles donde colaboramos con nuestro testimonio. Con la lucha se ha conseguido que ahora salga en el diario, todos los días, una página que dice que la violencia termina cuando empezamos a reconocerla y donde se da un número de teléfono para que las víctimas llamen para pedir ayuda", agregó Beatriz.

Jorge admitió que la publicación es un avance, pero resaltó que para una población tan grande como la de la Ciudad de Buenos Aires es muy poco una sola casa de contención, con capacidad para 60 personas, y un solo número telefónico. "Hay que tener en cuenta que la mujer va a hacer la denuncia de que ha sido golpeada, y después tiene que volver a su casa, a encontrarse de nuevo con el golpeador. Eso hace que muchas mujeres desestimen la denuncia", advirtió.

Los Taddei participaron en Tucumán de la mesa panel "Femicidio: aportes desde la psicología social", que organizó la cátedra de Psicología Social de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Tucumán.

Creía que lo iba a rescatar

"Lo de Wanda fue un femicidio. Aunque ella no era como otras víctimas. Ella misma luchaba contra la violencia doméstica, pero no veía lo que ocurría en su hogar. Dos días antes de la tragedia le dijo a la hermana ?¿vos viste una pareja más feliz que nosotros??. Ella creía que lo iba a rescatar a él", relata Beatriz.

Wanda vivía con Vázquez y los dos hijos del matrimonio anterior de ella. "Vázquez nunca les pegó a los chicos, pero ejercía violencia psicológica, porque los obligaba a quedarse quietos o los encerraba en la habitación", agrega Beatriz.

Los chicos, que tenían cinco y nueve años cuando ocurrió la tragedia, viven con su papá, Jorge, y la pareja de este, Natalia. "Ella está actuando como una mamá del corazón. Nosotros nunca habíamos cortado el vínculo con Jorge, porque es una buena persona y el padre de mis nietos. A veces discutíamos con Wanda por eso", comenta el papá de la joven fallecida.

Sin embargo, las secuelas de vivir en medio de la violencia todavía se notan. Jorge cuenta que un día, estando los chicos en su casa, empiezan a pelearse. "Se estaban agarrando a piñas, y les dije que dejen de pelear. Y ellos me contestan: no estamos peleando, estamos discutiendo. Claro, se habían acostumbrado a que las discusiones eran a golpes", recordó.

"Mi nieto me preguntó una vez, cuando lo llevaba a la psicóloga, ?¿por qué los hombres no les tienen que pegar a las mujeres?? Yo no sabía qué contestarle, y le di una respuesta desde el punto de vista de la diferencia física, y de que los varones son más fuertes. Después me dijeron que podría haberle dado una respuesta desde lo psicológico, pero yo no sabía...", comentó Beatriz.

Confianza

Jorge y Beatriz están seguros de que al final del proceso judicial se va a comprobar la culpabilidad de Vázquez, sobre quien pesa la prisión preventiva.

"Cuando se hizo la reconstrucción del hecho Jorge salió diciendo ?Vázquez es mi mejor testigo?. Porque quedó demostrado que era imposible que Wanda, estando a 60 centímetros de él se prendiera fuego sola, como por arte de magia, porque él hubiera prendido un cigarrillo. Ella tenía toda la espalda quemada; no sé si estaba parada o sentada, y estaba el colchón con las huellas de la quemadura", contó Beatriz.

Destacó que la jueza del caso, Inés Cantisani, se dedicó a revisar todas las pruebas presentadas por la familia. "Comprobó que todo lo que habíamos dicho era verdad", destacó Beatriz.